Ésta es una pregunta que ha generado, desde la aparición del CD, un debate eterno entre los puristas amantes del sonido analógico y los defensores de la revolución digital. Una auténtica lucha de credos que nunca tendrá un ganador por una sencilla razón: sobre gustos no hay nada escrito, y nadie es más que nadie para hablar de algo tan subjetivo como la música, ni de la forma de escucharla.

Ahora parece ser, que con la nueva revolución del vinilo, muchos argumentan que se han pasado al formato porque tiene mayor calidad, algo que es una verdad a medias. Nosotros nos vamos a mojar, y aunque recomendemos el vinilo, también os hablaremos de los puntos positivos, que en nuestra opinión tiene el sonido digital. Para ello desmontemos el primer mito.

¿En vinilo se escucha más fuerte la música?

No tiene por qué, es más, tampoco es un buen síntoma que un disco suene más fuerte que otro. El volumen no tiene nada que ver con la calidad del sonido. Actualmente vivimos una crisis de calidad musical precisamente por la percepción errónea de la gente en este sentido por un fenómeno que ha sido denominado por muchos la guerra del volumen.

Para explicarla, tendremos que hablar de algunos conceptos básicos del sonido, pero no nos vamos a poner demasiado técnicos para que nos entienda todo el mundo. Digamos que el sonido se transmite por medio de ondas, y estas ondas se miden de dos formas: según su amplitud o potencia, que dará lugar a lo que concebimos por volumen, que se mide en Decibelios. Y su amplitud tonal, la frecuencia de vibración del sonido que nos determina lo agudo o grave que suena, y se mide en hercios.

Existe un concepto que es imprescindible para saber bien como percibimos la música, es el rango dinámico del sonido. Es una porción de sonido, es decir, el rago dinámico audible del ser humano suele ser de 0 db 120 db, aunque el nivel máximo de silencio que suele tener una habitación insonorizada es de 20 db y la mayorías de las personas tienen molestias al escuchar sonidos por encima de los 100 db.

Desde el inicio de la industria musical el objetivo siempre fue lograr un formato con el mayor rango dinámico posible, que tuviese la mayor capacidad de captar una franja perceptiva más amplia, para dar mayor sensación de realidad. La música en directo, por ejemplo, tiene un rango dinámico de entre 100 y 120 dB, el vinilo por su parte tiene un rango dinámico de 65 dB y el CD de 96db. Esto es lo que dicen la mayoría de los estudios científicos  publicados.

Ahora pasemos al concepto guerra del sonido. ¿Por qué entonces, tenemos la percepción del que el vinilo suena mejor? En primer lugar, tendremos que saber si el vinilo se grabó respetando los masters originales o fue una materialización.  Porque la denominada guerra del volumen se ha cargado el rango dinámico de la música que escuchamos.

La industria musical, por puro marketing, ha ido implementando el volumen de las grabaciones, comprimiendolas e implementando la ganancia de los sonidos bajos para lograr el mayor volumen posible de la música. Es una mera estrategia comercial, basada en que la gente suele valorar más la música que se escucha más fuerte.

Como estas cosas si se ven se entiende mejor, os ponemos un gráfico, o en este caso un gif.

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En la imagen podéis ver un rango dinámico de cuatro versiones de una misma canción, “Something” de los Beatles. Vemos como la materialización moderna empobrece mucho más el rango dinámico, se pierde mucho los sonidos más bajos (cuidado, bajos no son graves).  Además los sonidos más tenues se intensifican por medio de una compresión digital, hecho que empobrece el sonido.

En lo referente a como interfiere en la calidad del sonido la digitalización de la música, tendremos que hablar de otro concepto que tiene que ver con los herzios, el tono del sonido. En teoría, el vinilo como formato no tiene la capacidad para capturar frecuencias de sonido muy altas ni muy bajas, defecto que no tienen todos los formatos analógicos, las cintas magnéticas por ejemplo, de las que se hacían las grabaciones tienen mucha mayor capacidad de captura. El formato digital siempre se ha dicho que cuenta con esta virtud, incluso cuenta con la capacidad de reproducir ultrasonidos. Chris Tham para la web audioholics.com, se encargó, de algún modo de desmontar este mito por medio de comparaciones que realizó de diferentes grabaciones de una canción, en diferentes formatos.

Sorprendentemente, aun teniendo mucha menos capacidad en este sentido, el LP tiene mucho más rango dinámico, (como se deduce por la guerra del volumen) aunque al no tener la capacidad de reproducir ultrasonidos, distorsiona el sonido en frecuencias muy altas y también en las muy graves. También descubre increíbles limitaciones de la música digitalizada, debido a las técnicas utilizadas para eliminar el sonido de fondo de algunas grabaciones, capando la original. Además demostró que los sonidos agudos que sonaban bajo en la grabación original, en la versión más actual eran aumentados por métodos digitales.

Un defecto convertido en virtud

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Geoff Emerick el que fuese ingeniero de los Beatles, explicaba este concepto de manera genial, en su libro “El sonido de los Beatles”, en el que relata la vida en el estudio del cuarteto de Liverpool.

Cuenta la verdadera tortura que tenían el equipo de estudio cuando realizaban el máster del disco. Como eran muy conscientes de las limitaciones auditivas del vinilo, y como ecualizaban el sonido de las grabaciones para que no se perdiese nada de la grabación original. Habla, por ejemplo, que para el final de la canción “Life in the day”, el grupo le pidió incluir en el disco un ultrasonido, efectivamente se grabó, pero los equipos de la época nunca llegaron a reproducirlo. Hoy en día en la versión digitalizada se escucha sin problemas.

Parece ser que lo que amamos del sonido del vinilo es la ecualización, y la mezcla que debe hacerse para que la música se capte correctamente en este formato. También su supuesta distorsión, no digital, de los sonidos graves como los bombos y bajos, y su ausencia de frecuencias altas. De ahí, que la mayoría de los de los melómanos amantes del vinilo consideremos las grabaciones digitales más chillonas o chirriantes.

Otros factores

Tenemos que tener en cuenta que no todos los formatos digitales son iguales, hay errores asociados a dos factores: El Jitter (relacionado con la lectura y reproducción) y la frecuencia de muestreo (relacionado con la grabación)

Jitter: Se denomina así a un tipo de modificación digital del sonido analógico, es un cambio en su frecuencia y su tiempo. Este defecto del sonido digital se hace más evidente cuando la frecuencia de muestreo es menor. Tiene que ver con que el código binario que contiene la información no se reproduce de seguido, sino por partes. No se interpreta a la vez que se escucha, no es como cuando el tocadiscos lee con su aguja el surco del disco, el lector de CD interpreta un código binario inscrito en el disco.

Frecuencia de muestreo: Este concepto es mucho más sencillo de lo que parece. Son la muestras por tiempo que se coge de una señal para copiarla digitalmente. En teoría a partir de 40000 muestras por segundo se adquiere una digitalización decente. El CD tiene una frencuenda de 44100 y el DVD y Blu-ray tienen una frecuencia hasta de 192400 muestras por segundo. También influye el tamaño de la muestra, en 8, 16 o 32 bits.

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La primera imagen muestra las muescas microscópicas de un CD, que contiene un código binario, en la imagen de la izquierda se muestra un surco de un disco de vinilo

Estas dos características del sonido digital es por lo que se le puede considerar frío y poco vivo. El formato analógico muestra el sonido tal cual, aunque no puede captar todas las frecuencias, las que capta las hace con exactitud, no las modifica. Se modifica menos cuanto mayor frecuencia de muestreo tenga la grabación y obviamente, cuanto menos compresión digital tenga. Existen múltiples formatos digitales, algunos que tienen mayor capacidad de información, y comprimen menos, como el WAV o el FLAC, y otros que pesan menos y comprimen mucho más como el archienemigo de la música, el MP3.

No todo lo que nos da lo digital es malo

Las mayoría de los defectos musicales atribuidos a la música digital tienen que ver con la guerra del volumen. Un fenómeno que también influye a los discos editados en vinilo recientemente. Por lo que es totalmente injusto atacar al formato digital por esa razón.

El formato digital, gracias sobretodo a las nuevas tecnologías de grabación tiene otras muchas ventajas, en las grabaciones antiguas se tendían a confundir o a solapar sonidos que se mezclasen en la misma pista de mezcla. En los discos con masterización más recientes se pueden distinguir con mayor claridad los instrumentos. Todo esto si obviamos todas las ventajas prácticas del formato digital, por su portabilidad y el poco espacio físico que ocupa.

Hace poco, a raiz de la polémica surgida de la guerra del volumen, el músico Neil Young presento una nuevo aparato reproductor portátil, PONO, que reproducía archivos con un muestreo de 192,000 . Además presento muchos discos de su colección en formato digital que respetaba un rango dinámico rico y variable. Pono-e1420669253399

  • Damián Moon

    Quiero aclarar algo, el ultrasonido de “A Day In The Life” (se equivocaron y lo escribieron mal) efectivamente se escucha en la primera edición de Sgt. pepper’s, que salió en 1967. Hace 2 años sacaron las reediciones en sonido mono analógico de The Beatles, y también se aprecia ese sonido. Dura unos 3 segundos. No se ofendan, pero los jóvenes pueden escuchar sonidos que los más veteranos no pueden. Yo tengo 20 y lo escucho.
    Y en cuanto a las limitaciones del vinilo, no nos olvidemos que las grabaciones analógicas siguieron evolucionando, como también las técnicas de mástering. Esto lo aclara en los inserts de las reediciones que nombré, que hoy en día no se tienen las limitaciones de aquel entonces en cuanto a equipamiento y se puede revelar mucho más de las cintas que antes. Repito, todo se hizo analógicamente!
    Un saludo a todos

    • Ignacio Galindo

      Es duro decir que nos hemos equivocado, por eso dejaremos esta valoración en la opinión de nuestros lectores. Nosotros hemos citado la fuente del libro al que hacemos referencia, y por si había más dudas, lo haremos directamente, sin variaciones de ningún tipo en este comentario para que cada uno saque sus propias conclusiones:
      “John y Paul sentían que querían algo más para terminar el álbum, incluso después del grandioso acorde de piano final que concluía «A Day In The Life». John había leído en algún sitio que lo perros podían oír frecuencias más altas que los humanos, y pidió que se colocara un ultrasonido al final para darles algo que escuchar. (Irónicamente, no era consciente de que la mayoría de tocadiscos y altavoces de la época eran incapaces de reproducir aquel tono, de modo que no fue audible para el mundo en general hasta que se publicó la versión en CD unos veinte años más tarde). Eso era algo que podía conseguirse fácilmente en la sala de masterización, pero no satisfizo su deseo de conseguir que los fans bípedos oyeran algo más”

      Geoff Emerick en el Sonido de los Beatles.

  • Alaan Placencia

    Saludos, interesante análisis amigo, pero me quedo con el vinilo, hay magia y arte en simples cosas….. el cd simplemente se pone y funciona.

    • Ignacio Galindo

      Muchos dicen que pongo demasiado bien al vinilo otros que demasiado bien al audio digital, eso debe ser que he sido imparcial. Ahora bien ¿Te has parado a ver como se llama la página? Creo que no oculto cual es mi formato favorito.