¿El `boom del vinilo´ podría ser un mito? Hace poco la BBC publicó una encuesta que les hizo a los compradores de discos de vinilo del Reino Unido. En ella cinco de cada diez encuestados reconocía que no escuchaban los discos que compraban.

A partir de aquí se abrió la veda, y los medios generalistas de todo el mundo dieron su opinión del tema, muchas veces sin tener un conocimiento contrastado del “boom del vinilo”. En este último mes se han podido leer titulares como: “El postureo del vinilo y “La farsa del vinilo.

A nosotros nos ha dolido, sinceramente. Porque conocemos las cifras de ventas de los discos, sus precios y el perfil de los compradores. Y no todos son snobs, ni gente que se hace con los discos por moda, de hecho creemos que son la minoría. Si algo tienen en común los coleccionistas musicales es que respetan al artista más que a la música en general.

El que compra un disco de vinilo en nuestros tiempos lógicamente ha escuchado su música antes. No lo compra porque quiera simplemente escucharlo en un formato de mayor calidad, sino también porque es coleccionista musical de un grupo o artista en concreto. No estamos hablando sólo de música, sino del fetichismo que va unido necesariamente a una pasión.

A muchos os sorprende, que en los últimos tiempos artistas comerciales de la talla de Justin Bieber y Taylor Swift saquen ediciones de sus discos en vinilo, y sobretodo que empiecen a ser de las más vendidas. La explicación es que los fans de estos artistas los idolatran; se compran su vinilo aunque no lo escuchen, pero también su material de merchandising.

¿Por qué el menosprecio a esta cultura?

De lo que más he notado desde el tiempo que creamos Viniloadictos, son dos cosas: El verdadero interés por los discos de vinilo de una masa considerable de gente que los escucha no sólo por postureo, sino porque les gusta coleccionarlo. Y por la otra cara el desprecio e ignorancia de la gran parte de la población por el coleccionismo de discos.

Mitos y certezas sobre el Boom del vinilo

Actualmente la sociedad valora mucho menos la música que en otras épocas. Poca gente se para a escuchar los álbumes completos y la mayoría se escucha solamente algunas canciones que les gustan, por haberlas oído con anterioridad en la radio o en Youtube. Si existe postureo entre los compradores de música, hay el triple en los que acuden a los macrofestivales de verano, de los que ni la mitad han escuchado los grupos que actúan y sólo van por moda. Grupos como Arcade Fire se han beneficiado de esta situación con espectaculares conciertos. Sinceramente, sin menospreciar su talento artístico, os pregunto: ¿Sería un grupo de indie canadiense cabeza de cartel de festivales de todo el mundo si ofrecieran un mero concierto en vez de espectáculo pirotécnico y luces? Quizás no interese hablar mal de los festivales, pero ésta es una verdad que pocas veces se dice.

Los compradores de vinilo suelen ser melómanos empedernidos, suelen ser coleccionistas también de cómics y literatura, amantes del sonido y algunos con un perfil cultural alto.

Los compradores de discos valoran la música, y mientras al resto de la sociedad le parece estúpido pagar por ella en nuestros tiempos, ellos lo hacen y con gusto. Llegar a casa y poner el disco que amas, o simplemente tenerlo en la vitrina de tu casa es un placer. Del mismo modo que no todo el mundo que se compra un libro es para leerlo, muchas veces ya lo has leído y sólo quieres tenerlo porque es de tus favoritos, y a lo mejor te apetece tenerlo en una buena edición. Pasa exactamente lo mismo, y no se entiende porque se ataca una y otra vez al comprador de discos y se le esterotipa como el “hipster” que no sabe nada de música. Estos usuarios no han creado el “boom del vinilo”.

Para empezar este tipo de consumidor, el que sólo compra por moda, no es bueno. Se puede comprar dos o tres discos, pero no se va a comprar 400 discos, no los va a coleccionar. Si la industria se ha levantado no es gracias a ellos. En nuestra opinión,se ha levantado gracias a los melómanos empedernidos que suelen ser los coleccionistas de discos, también suelen ser de cómics y literatura, amantes del sonido y con un perfil cultural alto. Lo sabemos por experiencia por los comentarios que hacéis a nuestros artículos. Nos obligáis a tener muy bien atados los temas antes de sacar cualquier post. Y para nosotros es un orgullo tener este tipo de lectores. Qué saben de música, tanto en lo estético como en lo técnico.

Por último deciros que no os amedrentéis por lo que vendan medios más generalistas de lo que es el “boom del vinilo”, más que moda es la renovación de una pasión, de un hobby. Las modas son pasajeras, se crean y se van. Pero los discos de vinilo tienen mucha vida a sus espaldas y muchos seguidores fieles.