La industria musical pasa por un momento complicado.  Las grandes multinacionales  dueñas de las discográficas ya no son los amos del tinglado, la plataformas digitales como Spotify o youtube se han hecho con un lugar preferente. Sin invertir nada en el proceso de creación musical han conseguido sacar un beneficio fácil, muchas veces mayor que el artista que crea la música. Por lo que han hecho tambalear los cimientos del sistema productivo.

Por su parte, el auge en ventas de los discos de vinilo ha llenado de esperanza a las discográficas, que además se han levantado de un día para otro con el monopolio de la producción del vinilo, algo que siempre les ha encantado. En Europa, actualmente las plantas de prensado que ofrecen más calidad en el terminado de discos y pueden hacer frente a mayor volumen de producción, son las que trabajan con ellos, como: OPTIMAL MEDIA en Alemania o Haarlem en Holanda.  Los sellos independientes están ahora mismo totalmente fuera de la cadena de producción de los discos de vinilo, porque para ellos afrontar los mismos gastos de producción se les sale del presupuesto. Además cuando se deciden por hacer esta inversión, es común que no salgan contentos con el resultado, por tener que trabajar con las plantas de prensado más baratas y que ofrecen menor calidad. (Ver nota final)

Los métodos de producción son los mismos desde hace 30 años y no hay suficientes empresas para abastecer la demanda.

Esta situación es debida a que actualmente el volumen de demanda es mucho mayor que el de producción. ¿Cuál puede ser la solución a este problema? La respuesta más obvia es que se creen nuevas plantas de prensado. Países como España (Se acaba de crear una Krakatoa Records), Grecia o Portugal, por ejemplo, no tienen ninguna empresa que se dedique a ello, y es increíble las pocas plantas de prensado que existen ahora mismo en todo el mundo. 

El problema es que la maquinaria es cara y esta totalmente desfasada. Para un empresario independiente crear una fabrica de discos es casi imposible, supondría una inversión millonaria de la que todavía nade puede asegurarle su rentabilidad. La situación ha llegado a ser tan desesperada que ha generado situaciones surrealistas, hace poco menos de un año en Alemania se descubrió y se cerró la planta de prensado clandestina más grande de Europa.  En el viejo continente ya ni siquiera hay plantas para realizar bootlegs.

Aún hay esperanza

Una prensadora experimental de Viryl technologies.

Una empresa canadiense ha salido al rescate de los fans del vinilo, Viryl technologies. Están trabajando en  modernizar totalmente la maquinaria con el fin de abastecer a posibles empresas de prensado que puedan aparecer en el resto del mundo.  Según ellos han utilizado conceptos totalmente revolucionarios de biomecánica para hacer máquinas más eficientes y rápidas y eliminar los cuellos de botella de la industria. Y tiene sentido, porque como bien explican, actualmente se puede reproducir de manera exacta la presión necesaria para hacer un prensado de un disco, sin hacer uso de maquinaria hidráulica. Los precios de sus innovadoras prensas rondarán los $ 160.000, valor que no parece desorbitado.

Otra noticia interesante es que en Brasil se acaba de abrir una de las plantas de prensado más grandes de Latinoamerica. Vinyl Brazil sería, de hecho, la segunda planta de prensado más grande de su país, después de Polysom, en Río de Janeiro. La fábrica dará luz verde en pocos meses y según parece tendrá  la capacidad de cuadruplicar la producción de vinilos del+ país.

(La reflexión acerca de la exclusión del mercado discográfico de los sellos independientes, esta tomada de las propias declaraciones de sellos nacionales españoles, de los que respetaremos su anonimato)