Los verdaderos expertos de la alta fidelidad saben que sólo hay un formato que puede competir con el vinilo en calidad auditiva: Las cintas magnéticas. Pero no las de los casetes, sino las de los magnetófonos de bobina abierta. Aparatos que han empezado a ser tendencia gracias al interés que han mostrado por ellos distintos medios internacionales. Como la revista Verge, que dedicó hace pocos meses un entusiasta artículo al revival del formato, en el que decía “La cinta R2R (en referencia a su pronunciación  en inglés: Reel to Reel), es la última retro-tendencia para los geeks de alta fidelidad y esos fetichistas del diseño que mantienen sus salas de estar como una exposición”

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El TASCAM que encandilo a la crítica

Al parecer esta nueva moda surgió a raiz de que en 2013 un crítico de la web The Absolute Sound alabase un magnetófono TASCAM modificado, diciendo que tenía más calidad de sonido que el mejor tocadiscos del mercado. Poco después, una actualización de esa misma grabadora de bobina abierta obtuvo uno de sus premios ‘Editor’s Choice’ de ese mismo año. Hay que reconocer que ese magnetófono es una autentica belleza. Su exterior está hecho a mano y se puede personalizar. Parece un modelo de exposición pero tiene una calidad fuera de serie.

Ebay también se dio cuenta del fenómeno y lo aprovechó de manera inteligente. La casa de subastas en línea ha publicado una guía para los posibles compradores. Donde da recomendaciones de modelos antiguos y se habla de los distintos tipos de cintas magnéticas que utilizaban estos aparatos.

Tal es la expectación que una empresa austriaca, Horch House ya se está encargando de sacar ediciones en cinta magnética de álbumes descatalogados, en lo que han denominado proyecto R2R.  Y es una labor necesaria, porque las cintas magnéticas necesitan una conservación bastante complicada, y al comprar de segunda mano una grabación antigua te la juegas.  Además existen gran cantidad de discos piratas de grabaciones de discos que no parten del máster original. Horch House aseguran que sus grabaciones pasan test intensivos de calidad. No son los únicos, otra empresa, The Tape Proyect, ha empezado a reeditar en formato cinta discos clásicos, de jazz, soul y country principalmente. Otro  sello, Yarlung Records, ofrece desde hace tiempo parte de su catálogo en cintas analógicas.

Por su parte grandes marcas como Fujifilm e IBM están trabajando en mejorar la información de las cintas magnéticas, y han logrado crear una que contiene 220 TB.

Los magnetófonos suenan mejor

Su calidad esta justificada, las grabaciones en cinta magnética pueden tener mayor rango dinámico que cualquier otro formato, y mayor calidad en los dos extremos de frecuencia: en los agudos y en los graves. Recordad que era el formato en el se hacían las mezclas de los discos antes de la revolución digital. De hecho, todavía hay productores que trabajan con este formato para realizar algunas de sus grabaciones, entre ellos  Steve Albini, Rick Rubin y el español Paco Loco.

Además su incursión en la cultura pop contemporánea es evidente. Series como Narcos o The Americans, o películas como Black Mass, hacen gala en su atrezzo de estos aparatos, y se han vuelto de moda como elementos decorativos. En revistas de interiorismo no sorprende ver magnetófonos dentro de casas que busquen una estética hipster, al aportar una imagen al hogar que  denota sofisticación y buen gusto.

¿Qué tienen de negativo?

No todo puede ser bueno, ni en un formato tan antiguo como este. Los magnetófonos llegaron incluso a ser el aparato de reproducción líder del mercado, pero perdieron su carrera con el vinilo por dos motivos: El precio y el mantenimiento.

Son aparatos muy delicados, y conseguir un reproductor de cinta de calidad siempre ha sido caro. Quizás venimos de una época donde se han vendido grandes magnetófonos de bobina abierta a buen precio, pero aún así, ¿dónde los reparabas?. Y si encontrabas a alguien que supiese arreglarlo, ¿cuánto te cobraba?.

A día de hoy, y teniendo en cuenta que todavía no se puede hablar de que sea una tendencia mayoritaria llama la atención el precio de las cintas. Por ejemplo: todas las nuevas ediciones no bajan de 400 dólares, y en el caso de la compra-venta de segunda mano, cintas que aparentan estar bastante estropeadas suelen venderse entre 40 y 100 dolares.

Nosotros haremos un seguimiento de este fenómeno en futuros artículos en los que explicaremos el funcionamiento del magnetófono, y comentaremos diferentes modelos de interés para coleccionistas. Mientras tanto os dejamos este didáctico reportaje de DW, que hicieron con motivo del ochenta aniversario de la creación del magnetófono.