Por más que los han maltratado e infravalorado, Valladolid dispone de un importante número de adictos al vinilo. Desde hace décadas, la tienda de discos Charly Blues se ofrece como templo de culto para muchos de ellos. Da lo mismo que se cambie de ubicación, la política de Carlos (Charly para sus clientes, y dueño del local) siempre es la misma.  Muy buenos precios y trato cercano. “Si no encuentras lo que buscas, seguro que ves algún disco interesante por 4 o 6 euros, y por lo menos pasarás una buena tarde escuchando música”.

Humilde en principios pero grande en catálogo, raro es lo que no puedas encontrar en sus vitrinas y estantes. La tienda de Charly acoge de buen grado a visitantes ocasionales y curiosos. De hecho, es lo que pasó en mi caso. Buscaba en Valladolid una tienda de discos, motivado por la oferta cultural que siempre se ha dicho que es propia de la ciudad, y al poco de entrar y perderme entre sus montones de acetato, ya estaba charlando con Charly sobre Chuck Berry y discos de blues antiguos. Y no es raro. Como él mismo reconoce, le encanta hablar. Desde entonces se ha convertido en una especie de padrino y mentor de esta página, y como no, tenía que ser el protagonista de nuestra primera entrevista.

Para ello nos desplazamos a su habitat natural de trabajo y nos presentamos en su tienda a las 11 de la mañana de un lunes, día que suele ser tranquilo para los comercios, pero que para Charly parecía una jornada atareada. Clientes le preguntaban por todo tipo de discos, a cada cual más peculiar, y mientras los atendía me senté a su lado para hacerle unas cuantas preguntas. Tampoco quería otra cosa. Que mejor manera de conocer a Carlos que como lo hacen la mayoría de sus seguidores. Detrás del mostrador.

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¿Cuántos años llevas coleccionando discos?

Difícil… pues mira. Yo empecé a comprar discos con 16 años y ahora tengo 49. Entonces, haces la cuenta y son 33 años. Con la tienda llevo 25 años y pico.

¿Cuantos tienes?

Tengo aproximadamente 4000 discos de vinilo. Sólo discos de vinilo, sin contar lo otro. (Deducimos que se refiere a los CDs, cintas de casete, etc..)

¿Recuerdas tu primero?

Fueron varios.. Con el ansia de mi primer sueldo me compré unos cuantos y no los recuerdo todos. Eso sí, todos de oferta. (Se ríe)

Recuerdo el Sopa de Cabeza de Cabra de los Rolling Stones , alguno de UFO. En total, creo que fueron 10 o 12.

¿Cual sería tu disco más apreciado o más raro?

Elegir uno es complicado.

Vale, pues dime tres.

Aquí he traído algo. (Carlos saca unas bolsas de debajo de su mesa de mostrador y con cuidado nos desvela el contenido de una de ellas. Nos muestra una caja de bastante grosor, y con las dimensiones de un vinilo.)   Ésta es la edición que sacó el Círculo de Lectores de los discos recopilatorios azul y rojo de los Beatles. Como ves, vienen en una caja, con un libreto y tal. Esto es una edición española, y fuera de España está muy buscada. Yo me suscribí al circulo de lectores sólo para comprarme esto. (Se rie).

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También tengo esto. (Saca otra bolsa de la que extrae también una caja. Parece contener en su interior una colección de discos y libros. Es preciosa, la portada tiene letras en relieve, y además, los discos tienen portadas personalizadas. Los libros contienen las letras de las canciones, las partituras . También hay un libro explicativo con fotos.)

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Esto para mi tiene mucho valor sentimental. Para el que aprecie las ediciones, es una chulada. Sin embargo, esto es algo que vale poco.  ¿Que te van a pagar por estos discos?. Tiene que ser alguien que esté tan zumbado como yo. Que los abra y los huela (aspira el interior del encarte), y diga !Que maravilla!

Yo no voy detrás de la primera edición de tal disco de Led Zeppelin, o de tal edición de tal disco de los Rolling, o de los Beatles, que cuestan 100, 200 pavos. Yo el coleccionismo lo entiendo de una forma mucho más suave. Busco ediciones bonitas, cuidadas, aunque no sean tan caras ni tan especiales.

Por supuesto, tengo colecciones de los Beatles o Led Zeppelin, pero también tengo cosas de éstas que a mi me encantan. Yo voy un poco en esa línea.

También está este disco de Elvis Costello. (Saca un LP que parece normal de Armed Force, pero se abre y descubre un verdadero collage de fotografías, postales y singles). El misterio que tiene es que tú lo abres y se despliega. Además, la edición contiene un single y unas postalitas. Esta edición también me gusta mucho.

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Otra cosa que he traído, es esto. (Saca el disco Stand Up de Jethro Tull) ¿Lo conoces? (Yo asiento con la cabeza) ¿Conoces esto? (Abre un disco y se despliega un recortable en relieve de una imagen de la banda)

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A mí lo que me gusta de esta edición es el recortable. Esto no es algo que valga mucho, como mucho 20 euros. Pero para mí es una maravilla.

¿Un disco que tienes muchas ganas de encontrar?

Pues un disco que he tenido en la tienda y lo he dejado pasar dos o tres veces porque no estaba en buen estado. Es el primer disco de Cucharada. Este disco además lo vendí a un precio bajo. Luego pasa el tiempo y que el disco no aparece, y te pones a miras por internet y por menos de 100 no lo encuentras, y menos en buen estado.

¿Algún disco que se te haya estropeado?

Pues un single de Vince Taylor. Un rocker frances que cantaba una canción muy famosa, Shaking On a Loba. Pues esa edición me gustaba mucho, y encontré un EP en un rastro de ella. Y voy a ponerlo yo todo contento en el tocadiscos de mi casa, y que el disco no coincide con la portada. Y eso es algo que ponte a buscarlo tú. Es un single de los 60, y en España es complicado de encontrar.

¿Cuando empezaste a vender discos, y como fue?

Esto empieza como una afición. Empiezas a comprar, empiezas a conocer gente que tiene las mismas aficiones que tú, a cambiar discos, a trapichear. El único objetivo al principio es buscarte un poco la vida para ampliar tu colección de manera rentable. Luego conoces proveedores, gente que te vende los discos, y al final pones un puesto en el rastro. Cuando la cosa va funcionando cada vez mejor, pasas a poner una tienda.

Fue como pasar por etapas. Primero eres coleccionista, luego te das cuenta que puedes sacar para tus discos cambiando y vendiendo, luego te vas los domingos a vender discos al rastro y luego si funciona, pues se pone una tienda.

¿Cual fue para ti la Era de Oro de la industria discográfica en España?

Sin duda, fueron los años 80. Es cuando más gente compra y vende discos, cuando más ebullición hay.

¿Y la época de vacas flacas?

Yo creo que el primer golpe que se llevó la industria del vinilo fue cuando se lanzó el CD. Ya no es que el vinilo tuviese un competidor, es que se dejaron de hacer discos. Luego, a finales de los 90, caen las ventas y los CD se dejaban de vender. Es cuando entra en juego Internet, y con ello las descargas ilegales. Y por quererse vender CDs y no vinilos, no se venden ninguno de los dos formatos.

¿Cual han sido tus estrategias para sobrevivir como tienda a lo largo de el tiempo? 

Mi estrategia, austeridad en cuanto a un local económico, con pocos gastos. Y por supuesto, decir que yo me he librado de la hecatombe gracias a que me he mantenido fiel al vinilo. Había gente que le extrañaba que vendiese vinilos. -.¿Pero como tienes vinilos?.- Me decían.

Salvo coleccionistas y fieles al vinilo, el resto de la gente estaba muy desubicada. Hasta llegó el día que dejaron de comprar discos y CDs, por las descargas. Gracias al vinilo, te mantienes por los coleccionistas de discos, que siempre compran.

¿Ha vuelto el vinilo?

Yo todavía no lo tengo claro. Lo que sí se es que el vinilo no se ha ido nunca. Yo me he mantenido vendiendo vinilos toda mi vida. Una cosa es que nos hayan hecho pensar que ya no hay, y otra que sea verdad. Hay gente que sigue comprando vinilos.

De lo que si estoy seguro, es de que está volviendo en cuanto a reediciones. Se están reeditando muchas cosas. Lo que todavía no tengo claro es si va a ser una moda, o si se va a alargar en el tiempo, porque la industria sigue cometiendo errores que también ha cometido con los CDs, como precios altos, o poca distribución. Políticas equivocadas a mi juicio, que a mi me hacen dudar sobre si esto es sostenible. Si tú no creas adeptos que compren, a lo mejor esto se pasa de moda. Un discos de 25 euros es difícil de vender, y eso limita mucho al publico.

¿Cual son lo discos que mas has revendido, reediciones que siempre te encuentras en los rastros?

Hay discos que los he vendido de todas las maneras, de segunda mano, a estrenar, etc. Discos de los Beatles, los Rolling, de Led Zeppelin, Pink Floyd, …. es lo que más se demanda

Hay una serie de discos que se vendieron el los 80 y siempre te los encuentras en los rastros….

Si, por supuesto, como discos de  Supertramp o Dire Straits, Mike Olfield, etc….

…. por ejemplo, el rock progresivo, que no es una música que no tiene tirón comercial y sin embargo, siempre te encuentras en los rastros discos de Yes, que es un grupo que hace una música un poco difícil de escuchar.

Sí, en esa época se vendieron millones de discos, y grupos como Yes vendieron mucho. Luego hay discos que han envejecido mejor, como Pink Floyd, que sigue gustando a la gente. Yes, sin embargo dejo de escucharse. La gente debió pensar que era demasiado pesado.

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“Para mi el blues es la carretera. Es tocar todos los días, muchas veces por poco dinero. Es ser por la mañana jardinero y por la noche tocar blues”

¿Cuales crees que son las ventajas y los inconvenientes del vinilo como formato?

Hombre, la mayor desventaja del vinilo frente a los demás formatos es su tamaño. Es más grande, y por lo tanto, menos manejable.

Dicen algunos que si se siguen vendiendo vinilos es porque la música en vinilo suena mejor. ¿Por qué crees tú que se siguen comprando vinilos, por la calidad de sus reproducciones, o crees que influyen más otros factores?

En parte sí. Por supuesto, también es muy importante el formato grande, la portada, la edición. Puede ser que un disco al reproducirse no suene tan bien como esperamos. En la calidad del sonido tienen que ver muchos factores, como la edición del disco, el prensaje, el tocadiscos, la aguja, el amplificador… Pero independientemente de eso, el hecho de limpiar el disco, de poner la aguja, la fritura….. este tipo de cosas también personalizan un poco el sonido de un disco.

Yo no diría que es mejor, diría que el sonido de un vinilo es menos frío que el de un disco compacto. Un CD es mucho más práctico que un disco, y no tiene ruido de fondo, lo que para algunos es una ventaja. Yo no digo que el sonido del vinilo sea mejor, sino que transmite otras sensaciones. Y luego claro, está el coleccionismo.

¿Y en casa, que equipo tienes?

Yo no tengo un gran equipo. Yo en casa tengo un compacto, un aparato de estos antiguos que trae tocadiscos, radio y casete, y luego tengo un reproductor de CD aparte. Como se escucha muy bien, tampoco quiero volverme loco con los tocadiscos. Tengo una casa normal y no puedo tener una sala donde pueda poner música a tope. Escucho música de forma cotidiana, nada obsesiva.

¿Cual crees que es el mayor enemigo del coleccionista de discos? ¿Las madres, las parejas, el dinero o el espacio?

Por supuesto el espacio, el dinero y el tiempo. Estos son por encima de todo los problemas que tiene el coleccionismo. Yo conozco grandes coleccionistas con grandes colecciones de discos , y por lo general es gente que vive sola, o que tiene pareja pero no tiene hijos, porque una vez que te casas y tienes hijos es distinto, se van complicando las cosas, y eso se ve en la tienda. En definitiva, gente que puede permitirse esto. Muchos también coleccionan libros. Más que las mujeres, o las madres, yo creo que es una combinación de la tres cosas de antes:

Dinero para gastar, tiempo para escuchar y espacio para guardar.

Consejo para un coleccionista nuevo. ¿Como recomiendas que conservemos los discos?

Lo suyo es que se conserven en lugares con una temperatura normal, y lo más importante que no haya humedad. Tampoco tiene que darles el sol.

El problema es que hay veces que compramos tantos discos que no nos caben en la estantería, y tenemos que guardarlos debajo de la cama, o llevarlos al pueblo y dejarlos en el desván, y es cuando empiezan los problemas.

Lo ideal sería tenerlos en una habitación con una estantería, y cada vinilo con su funda.

Hablando de blues, hace poco se experimento un revival del blues-rock, con grupos como Black Keys o White Stripes ¿Tú como ves este movimiento? ¿Para ti es blues?

Creo que no. No lo digo despectivamente. Tampoco considero blues a Led Zeppelin y me gusta muchísimo. No tengo mucho que decir. El blues para mi es otra cosa. El blues es la carretera. Es tocar todos los días, muchas veces por poco dinero. Ser por la mañana jardinero y por la noche tocar blues. Pero tocar blues, no esto, que está muy bien, pero no es blues. El blues es el padre, y esto son los hijos. Para mí, son una nueva ramificación del blues.

¿El coleccionista de blues debería irse siempre hacia el underground?

Lo primero que tiene que hacer el coleccionista de blues es coleccionar los clásicos. Eso es lo primero. Sin los clásicos no tienes perspectiva.

¿Cuáles son, bajo tu perspectiva y opinión personal, tres discos clásicos de blues que debería tener cualquier coleccionista?

En mi opinión, si de verdad quieres conocer el blues, no te puede faltar algo de Howlin’ Wolf, Muddy Waters Robert Johnson, para mi gusto. Eso es coger al toro por los cuernos. Que quieres saber lo que es el blues, pues a por ello.

Vas a empezar a coleccionar blues porque te mola mucho el blues. Sin embargo, no sabes cual va a ser una buena edición, o qué edición va a tener un buen prensaje, porque la mayoría de discos que se comercializaron en España no lo hicieron por discográficas oficiales. ¿De las ediciones que se comercializaron en España, cuales recomiendas?

Con el blues hay un problema muy serio porque vas encontrando reediciones, pero ediciones originales hay muy pocas, y son carísimas. En España, lo que había eran muchas colecciones. Lo bueno es que las colecciones eran muy bonitas, y estaban hechas con muy buen criterio. Sin embargo, los prensajes eran muy malos. No podías conseguir ediciones originales porque hasta en América eran muy difíciles de conseguir. Pagando mucho quizás podías comprar algo, pero era muy complicado.

¿Piensas que el blues puede ser un formato fácil de encontrar a buen precio si sabes verdaderamente lo que estás buscando ?

El problema del blues es que no hay material. No es que te vayas a un rastro y encuentres un disco de blues por 50 pavos. Es que no hay. No es como los discos de copla, que igual vas a buscar uno un día y no lo encuentras, pero vas dentro de una semana y lo encuentras a dos euros, porque en España se vendieron millones de discos de copla, y hay mucho material, mucho mercado.

A mí personalmente me gusta el flamenco, y pienso que se está dejando pasar el mercado de este tipo de género en ese sentido. Lo mismo te encuentras un disco de Camarón por 30 pavos, y sin embargo, hay mucha gente muy buena que se está perdiendo. ¿Piensas que esto, en unos años, cuando ya no haya tanto material, va a ir a alguna parte?

Si, es verdad. Sin embargo, a lo mejor es ahora cuando hay que comprar discos de este género, que es cuando la gente lo vende porque no sabe que hacer con ello. Ahora, el mercado de discos de copla es muy grande, pero lo mismo dentro de 15 años, cuando ya no haya tanto material, alguien que lo compra dice: pues esto de mi casa no sale.

Eso con el blues no pasa porque hay muy poco mercado de blues. Incluso de segunda mano hay muy poco material. A mi me llegan poquísimos discos de blues. No quiere decir que igual algún día aparezca alguien que me traiga una colección de discos de blues, pero es complicado.

La gente que tenía discos de blues, o bien se los ha quedado, o bien los vendió en su día, cuando empezó la era del CD en los mercados. Porque ediciones incluso como ésta (enseña una colección) no se encuentran,  y yo las compraba en los años 80 por 400 pesetas.

Yo no digo comprar colecciones de blues hoy por 400 pesetas, pero que hubiese colecciones, aunque no vengan editadas con las portadas originales, pero que sean ediciones guapas, tampoco chapuzas, y que cuesten por ejemplo 10 pavos. Que sean baratas. Para crear un mercado de blues y que la gente compre blues.

Muchas veces tienes un montón de discos y ni siquiera ni los escuchas, pero quieres tener en vinilo canciones que te molan. Por ejemplo la Historia del Rock, que si la puedes tener en vinilo mejor, aunque te cueste 2 euros o 3. Por ejemplo, una colección guapa de Led Zeppelin.

Pero esas colecciones venían normalmente con alguna revista, y eran muy económicas.  Y estas colecciones hicieron su función, y eran más baratas frente al precio del disco (800 o 300).

¿Cómo ha abierto el mercado la era digital, en este sentido? ¿Tú puedes comprar o vender discos?

Hay que reconocer que gracias al boom del CD, es más fácil encontrar blues en este formato, pero lo malo de las eras es que quieren anular todo lo anterior. Hay cosas de la era digital que están muy bien, como las comunicaciones y tal. Pero no por eso vamos a quemar los vinilos.

Mira, yo tengo clientes de pasta que están obsesionados con el sonido, que cambian hasta las cortinas de la habitación por el sonido. No es lo mismo la música que el sonido. Las obsesiones no son buenas. Está bien que te guste un grupo, pero querer tener todo de un grupo es pasarse un poco, a mi modo de ver. Para mí, es mucho más bonito tener una colección con variedad de música.

Yo he tenido clientes que me han venido frustrados con el sonido de su equipo de música, diciéndome uno de ellos, incluso, en una ocasión, que había contratado a un ingeniero para que confeccionara su habitación para escuchar música, y ese cliente sólo compraba ediciones carísimas. Y yo me preguntaba ¿Cómo es posible que yo, con algo mucho peor, me ponga un disco de los Rolling en mi casa y baile y disfrute tanto? En mi opinión esas obsesiones no son buenas.

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Poco a poco la tienda se fue vaciando, y la charla se hizo más relajada y personal. Hablamos sobre temas que no tenían mucho que ver con la venta de música, como de conciertos de Rolling Stones a los que no fuimos y de locales de música de Valladolid.  A menudo yo desconectaba y me perdía entre montones de discos. Cuando llegó la hora de cerrar para comer, sin darme cuenta me había hecho un buen montón de discos a precio de risa. El Imagine de John Lennon, un recopilatorio de The Who, otro de los Creedence, un disco de Cat Stevens y otro de Jim Croce. Todo eso, me salió por poco más de 20 euros.

Muchos no podréis visitar su tienda física, pero muchas de sus ofertas las encontrareis en sus múltiples plataformas de venta online, como milanuncios o todocoleccion. Es un amigo, pero créeme, es una recomendación honesta. No os arrepentiréis.